Ha llegado a mis manos el informe Universitic 2011, que hace un
análisis de la situación de las TIC en el
Sistema universitario español
(SUE). Me ha parecido muy interesante y he realizado un pequeño resumen.
La Comisión sectorial de
Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de la Conferencia de
Rectores de Universidades Españolas (CRUE-TIC) viene elaborando desde mayo de 2005 un
estudio que tiene como objetivo el análisis y planificación estratégica de las
universidades españolas: el denominado UNIVERSITIC.
La CRUE-TIC, ha
realizado un proyecto piloto del Gobierno de las TI en el SUE, que ha tenido
como objetivo validar empíricamente el modelo de Gobierno de las TI para
Universidades (GTI4U), para que a finales de
2011 el resto de universidades españolas dispusieran de una herramienta de
referencia a la hora de implantar sus sistemas de gobierno de las TI.
El Proyecto Piloto, ha concluido de manera satisfactoria,
permitiendo que las universidades participantes comprendan la importancia del
gobierno de las TI e identificando quiénes son los responsables de implementar
un sistema de gobierno TI eficiente, que aumente el valor de los procesos
universitarios.
Como sabemos, la universidad tiene una elevada presencia de
procesos de gestión. La automatización de dichos procesos es una de las vías
para incrementar la eficiencia. Actualmente, según el informe, ocho de cada
diez procesos de gestión universitarios, se encuentran automatizados.
Las universidades han conseguido informatizar el 78% de los
procesos de gestión universitaria, haciendo especial hincapié en los servicios
web, donde las universidades ya ofrecen ocho de cada diez servicios
personalizados posibles. Con todo ello, ante las leyes y normas, solo una de
cada cuatro universidades presenta una actitud proactiva de cara a su
cumplimiento. La mitad de las universidades no han establecido un control
interno de su normativa y solo una de cada diez lleva a cabo auditorías
externas generalizadas.
Es importante también destacar que los Campus españoles tienen
instalada una red inalámbrica en la mayoría de sus aulas y el 62% de los
universitarios ya son usuarios de la misma. El 90% del PDI y de los estudiantes
ya utilizan la plataforma de docencia virtual institucional y el número de
titulaciones no presenciales alcanza la cifra del 12% de las ofertadas por las
universidades españolas.
Parece ser también que, a pesar de la crisis, se mantiene el
presupuesto dedicado a las TI (a finales de 2011) y el 90% de las universidades
disponen de un presupuesto propio y diferenciado para las TI (el 10% del cual
se obtuvo gracias a financiación externa), pero solo el 19% de ellas llevan a
cabo una contabilidad analítica para establecer el coste de cada servicio
basado en TI. Más del 80% de ellas no tienen definido un procedimiento formal
para priorizar los proyectos TI. Cuando parece razonable que la mayoría de
proyectos sean priorizados por el equipo de gobierno, solo se hace en un 41% de
los casos. Los proyectos TI se suelen hacer dentro del presupuesto pero solo el
57% se hace en el plazo previsto.
Solo el 20% de las universidades tiene definida una política que
incluye la colaboración y comparación con otras universidades. Seis de cada
diez, comparte recursos TI con otras universidades.
Para asegurar el éxito de los proyectos TI es recomendable
gestionar adecuadamente todo su ciclo de vida, sin embargo, la mitad de las universidades
no utilizan ninguna metodología formal para hacerlo. El 38% de las
universidades suele innovar incorporando nuevas tecnologías, aunque éstas no
estén extendidas. Solo una de cada 10 universidades ha establecido acuerdos de
nivel de servicio con usuarios y proveedores de manera generalizada y evalúan
regularmente su cumplimiento. Al menos tres de cada cuatro universidades
realizan auditorías periódicas que verifican la efectividad y eficiencia de los
servicios. El 43% de las universidades, carecen de experiencia en planes
oficiales de calidad y solo miden la satisfacción de los usuarios de la mitad
de los servicios de TI.
Relativo a la seguridad, cabe destacar que el 50% de las
universidades ya aplican el esquema Nacional de Seguridad.
Respecto a la investigación universitaria, el análisis se centra
en
- Uso de
herramientas colaborativas. Ocho de cada diez PDI hace una utilización
efectiva de herramientas institucionales de trabajo colaborativo.
- Divulgación
de la actividad investigadora mediante herramientas TI. El
porcentaje de PDI con su CV recogido en base de datos corporativa alcanza el
70%. Dos de cada tres grupos de investigación disponen de una página web.
- Soporte
centralizado. Un 89% de las universidades ofrecen servicio centralizado de
ficheros de almacenamiento en red, 82% ofrecen almacenamiento físico en su CPD
a servidores dedicados a investigación, 80% llevan a cabo de manera
centralizada la gestión de compras de licencias de software para investigadores
y mantienen un servidor de licencias a disposición del PDI. También es importante
poner a disposición del PDI servicio de videoconferencia profesional .
Cabe destacar
en este apartado que es realmente bajo el grado de colaboración de los grupos
de investigación universitarios en los proyectos TI institucionales (6%).
Respecto a la Gestión universitaria, el análisis se centra en:
- Administración
electrónica. Se considera que su implantación está al 50%. Sobre todo se ha
avanzado en el sistema de comunicación (91%), el resto, ya inferiores al 60%
son la pasarela de pago web, envío de SMS, gestión de documentos electrónicos. Y los menos implantados son: herramientas de
correlación que permitan recoger
evidencias del acto administrativo y preservarlas correctamente, la presencia
de una solución para realizar notificaciones
telemáticas, hardware criptográfico para custodia de firmas (HSM),
digitalización segura de documentos. Solo uno de cada tres procedimientos
administrativos se encuentra disponible en la sede electrónica.
- Gestión
del conocimiento. Parece que las universidades siguen dándole
una gran importancia al Datawarehouse. Sin embargo, esta presencia no parece
traducirse en un uso efectivo del mismo.
- Interoperabilidad. Existe
un bajo uso de los servicios de interoperabilidad que ofrecen las
universidades, se debería aumentar sobre
todo ante el reto de que esta interacción se potencie a nivel internacional.
- Software
de fuente abierta. Aunque se empieza a hacer uso de este tipo
de software, no hay una fuerte apuesta de la universidad para potenciar su uso.
- Accesibilidad. Dos de cada
tres portales web de las universidades alcanzan un nivel de accesibilidad
aceptable (AA o AAA).